Ya pasaron varias horas desde que la delegación chilena finalizó su participación en la Copa Los Andes 2015. Este año el equipo femenino tenía el foco de atención, debido al intenso trabajo de preparación previa que buscaba revertir la tendencia de caer al descenso en sus dos últimas participaciones en el certamen sudamericano.
Y, de acuerdo a lo comentado por los protagonistas, el resultado final fue bastante positivo. Isidora Nillson, Isidora San Martín, Pilar Schele, María José Hurtado y Constanza Fuenzalida lograron sumar dos triunfos y dos empates en sus ocho duelos, además de algunas grandes actuaciones individuales, que permitieron ubicarse en el 7° puesto de la tabla general.
“El equipo desde siempre estuvo con mucha motivación. La preparación de meses antes nos hizo estar focalizadas y con ganas de dar lo mejor de nosotras”, comentó Isidora San Martín, quien logró la victoria en 6 de sus 8 matches, posicionándose como la jugadora más destacada del equipo.
“No hablamos nunca de un resultado concreto, pero sí íbamos pensando en dar todo en cada partido. Sabíamos que la competencia era difícil, pero también teníamos claro que nosotras estábamos bien preparadas y que podíamos lograr algo bueno”, confesó la jugadora del Club de Polo.
Este convencimiento lo demostraron durante los cuatro días de competencia, pese a que la primera jornada no fue tarea fácil para ninguna y resbalaron en 6 de sus 8 enfrentamientos ante las potentes delegaciones de Colombia y Paraguay.
“El énfasis debe ponerse en el equipo en sí mismo. Efectivamente nos supimos complementar bien y nuestra estrategia nos dio buenos resultados. Estoy segura de que cada una de nosotras entregamos lo que nuestro rol nos llamaba a aportar ese día. Y desde mi perspectiva, creo que todas coincidimos en que jugamos muy buen golf y competimos a la misma altura de otros países”, afirmó Isidora San Martín.
La preparación
Cinco meses antes de la competencia, el coach Hugo Contreras tenía clara la meta: preparar al mejor equipo posible para representar a Chile en la Copa Los Andes. Uno que tuviera como base el compromiso, la motivación y, por supuesto, solidez en su juego.
El grupo inicial fue de 10 mujeres y de ellas, las que cumplían con todas las características, fueron las cinco que viajaron a Ecuador, aunque se debe agradecer y desatacar el gran compromiso y esfuerzo demostrado por todas las que participaron en el proceso.
“El equipo desde el primer día siempre estuvo motivado y con los objetivos claros. En la medida en que se fue seleccionando al equipo oficial, estos aspectos se fortalecieron, partiendo el viaje con muchas expectativas de hacer una buena copa, teniendo claro que Chile llegaba con el fantasma de sufrir el descenso dos veces consecutivas”, explicó el coach.
Hugo Contreras se caracteriza por una filosofía bien particular basada en la preparación de los jugadores en donde la perfección del juego y el poder mental es clave. “Independiente del resultado, cada desafío que he tomado con golfistas de cualquier nivel tiene como base el entrenamiento”, recalcó. “En este proceso incluso se hizo un trabajo físico específico para enfrentar la altura de Quito de mejor forma. Toda la preparación fue fundamental, sobre todo por la buena disposición de las seleccionadas, que por lo demás no son golfistas que se dedican 100% como sí lo hace gran parte de las jugadoras de los otros países. Vi gran nivel, jugadoras muy preparadas, con buena técnica y gran calidad de juego”, continuó Contreras.
Pero no todo es físico, hay un porcentaje muy importante del entrenamiento de las jugadoras que es mental y Contreras lo destacó: “Durante la semana del campeonato, trabajamos de manera especial en la parte mental, nos apoyamos con un coach mental (Vasco Moulian) y un Masoterapeuta (José Carcamo), con el fin de tener al equipo lo más tranquilo posible, todos los días hicimos charlas de motivación, recuperación física y reuniones estratégicas. Esto las mantuvo muy enfocadas, sin perder lo que veníamos buscando hace seis meses”.
“La fortaleza de este grupo fue la unión, garra, actitud y ganas de frenar la crisis en que se encuentra el golf femenino a nivel sudamericano. Estos aspectos fueron destacados por muchas personas de la organización y de otros países”, agregó el coach.
Todos estos factores hacen más importante el ciclo que cierra Chile en Copa Los Andes. Con jugadoras diferentes, preparadas y con ambición. Pese a que no lograron coronarse campeonas acabaron con la maldición del descenso y se mantienen firmes a la premisa de que, si continúan con esa preparación, pronto podrán disputar de igual a igual la copa de golf aficionado más importante del subcontinente.