Por Claudia Camargo
Seguramente muchos de ustedes siguieron "The Open" por televisión; Sin embargo, como espectadores no nos damos cuenta de todo lo que acontece tras bambalinas para hacer de este uno de los campeonatos más importantes del mundo.
Cuando recibí la invitación para ser parte del Comité de Reglas de la versión 143 de The Open Championship, la verdad es que me quedé sin palabras. A mi modo de ver, no puede haber un reconocimiento más grande para un árbitro que el ser convocado por el R&A para desempeñarse como Oficial de Reglas del Abierto.
La invitación sugería llegar a Liverpool el 14 de julio para recorrer la cancha y estar preparada para la reunión de reglas el miércoles 16. Mi marido y yo llegamos, el domingo en la noche al hotel que la R&A nos había reservado. En nuestra habitación se encontraba un paquete de bienvenida. En él, entre otras cosas, estaba mi identificación con fotografía y la leyenda “Rules Official”. Creo que ése fue el momento en que todo se volvió real.
El lunes me presenté, temprano, en la oficina de reglas donde recibí una carpeta con mi nombre impreso y muchísima información acerca de la logística del evento y en particular en relación a las reglas. Adicionalmente, recibimos un documento con la localización, hoyo por hoyo, de los límites de la cancha, obstrucciones inamovibles y obstrucciones inamovibles temporales, así como las Reglas Locales. Asimismo, nos facilitaron una copia del libro de yardas que usan los jugadores. Ese mismo día, recorrí la cancha por mi cuenta por primera vez. Royal Liverpool lucía, realmente, majestuosa para el campeonato. Había gradas, carpas y leaderboards en toda la cancha. Al terminar el recorrido me di cuenta de que tendría que estudiar mucho para realmente conocer bien el campo antes del inicio del torneo.
El martes fui invitada por Chris Hilton, Chairman del Comité de Reglas del R&A, a recorrer la cancha con un grupo de seis árbitros. Nuestro guía seria Doug Norval, socio de Royal Liverpool y Chairman del Comité del Campeonato en el 2006. Fue una experiencia increíble pues nos dio una buena visión de la cancha desde la perspectiva de los jugadores. Durante el recorrido, tuvimos la oportunidad de hablar acerca de la Reglas en una forma práctica, ¡en vivo y en directo!
El día miércoles, en la mañana, fue la reunión del Comité de Reglas. Durante la misma nos hablaron acerca del clima, de la logística en caso de evacuar la cancha, de situaciones especiales, por ejemplo las zonas de dropeo. Al terminar la reunión nos tomaron una foto y salimos a hacer un recorrido en grupos de seis. Este fue mi tercer recorrido. Al finalizarlo, ya estaba lista para que comenzara el campeonato y tenía confianza en, que tanto mi conocimiento de Reglas, así como el trabajo realizado desde el lunes, me daría la confianza para realizar un buen trabajo en la preciosa cancha de Royal Liverpool.
Como dice el refrán, no hay plazo que no se cumpla y finalmente llego mi primer recorrido, el jueves, donde me desempeñé como observador. Bajo las Reglas, un observador es una persona designada por el comité para ayudar al árbitro a determinar cuestiones de hecho y a reportar cualquier infracción a las reglas. Es una forma de preparar a los árbitros con menos experiencia para arbitrar. Tanto el árbitro como el observador llevan radio y se comunican constantemente. En el primer día de competencia del Abierto, nos tocó el grupo de Sergio García, Ricky Fowler y Luke Donald; antes de iniciar la ronda, el árbitro y observador se presentan con los jugadores y sus caddies. Con una gran cantidad de gente en las tribunas, es verdaderamente imponente estar parado en el sitio de salida de The Open. Durante la vuelta no hubo ningún incidente de Reglas.
Rápidamente llegó el viernes, donde viví mi primera salida sola. Fui el árbitro del trio formado por Edoardo Molinari (Italia), Brooks Koepka (USA) y Kiradech Aphibarnrat (Tailandia). Los dos primeros habían firmado tarjetas de cuatro bajo par el jueves. Evidentemente, los nervios no me dejaron dormir muy bien. Recogí mi radio y me dirigí al sitio de salida. Es una sensación difícil de describir; me temblaban un poco las manos mientras me trataba de poner el audífono. Finalmente llegó la hora. El protocolo establece que los jugadores llegan al sitio de salida e inmediatamente después entra el árbitro y el observador, en caso de haberlo. Ahí uno se presenta con ellos. Antes de comenzar, les recordamos a los caddies que cuenten los palos y que está en efecto la condición de Pelota Única. La persona que reporta resultados, un rastrillador y la persona que lleva la tabla con los nombres y scores de los jugadores esperan hasta que los jugadores partan para entrar a la cancha. Así, a las 12:21, el starter tradicional de The Open, Ivor Robson, anunció a los jugadores y comenzó la ronda. El árbitro tiene que seguir al grupo lo más cerca posible, pero de alguna forma ser invisible. Otro factor importante es que uno se tiene que mantener alejado de la prensa así que constantemente hay que estar viendo cual es el mejor lugar para observar el juego sin interrumpir la cobertura de los medios. Uno de los principales factores de éxito de un campeonato, es que todos los jugadores mantengan el ritmo de juego publicado para la ocasión y afortunadamente en mi grupo los tres jugadores se mantuvieron “en posición” casi todo el tiempo. De hecho, tuvieron que esperar en varios hoyos. Durante la ronda, los jugadores me llamaron en cuatro ocasiones. En la primera, una pelota golpeo a otra; en la segunda, el jugador me pregunto si podía sacar una piedra de un bunker (estaba en efecto la Regla Local que lo permite); la tercera fue una situación con Edoardo Molinari: Su pelota estaba cerca de una reja metálica que, de acuerdo a las reglas locales, era una obstrucción inamovible. El punto de alivio más cercano estaba en el otro lado de la cerca y de igual forma estaba en efecto una regla local que no permitía al jugador cruzar del otro lado de la reja para tomar alivio. El golfista también comentó que el día anterior a alguien se le había permitido mover la reja. Decidí llamar a un segundo árbitro para explicarle la situación y él confirmó las opciones que yo ya había mencionado. Molinari estuvo de acuerdo, me agradeció, cortésmente, la explicación y encontró el punto de alivio más cercano, donde dropeó su pelota dentro de un palo de ese punto. Ya nos encontrábamos cerca del green del hoyo 18 y llegando a éste, dos jugadores me llamaron. Dos pelotas estaban en un bunker. Cuando el primer jugador golpeo su pelota, dejo marcadas sus huellas cerca de donde reposaba la pelota del segundo. Dado que el golfista tiene derecho al lie que tenía su pelota al llegar al bunker, fue posible que el rastrillador restaurara el bunker a su condición original antes de que se ejecutara el golpe. Terminaron de jugar y se despidieron amablemente. Había finalizado mi primera ronda como árbitro y me sentí muy bien y contenta de haber realizado un buen trabajo. Los árbitros debemos entregar al R&A un reporte detallado de todos los incidentes de reglas que ocurran en la cancha al terminar la ronda, y así lo hice.
En la tercera ronda del torneo, el sábado, debido al mal tiempo, se tomó la decisión de salir en grupos de tres y salidas por los tee del hoyo 1 y del 10. Todo funcionó increíblemente bien. Me tocó ser observador con el grupo de Matsuyama Oda, Thorbjorn Olesen y Stewart Cink. Durante el recorrido, tuvimos una pelota injugable y un alivio de una obstrucción inamovible temporal (la pelota de Cink quedo en una grada).
Finalmente, el día domingo las salidas fueron en grupos de dos y me tocó salir como observador, con la gran dupla compuesta por Ángel Cabrera y Phil Mickelson. El árbitro me pidió que en caso de que la pelota de Cabrera quedara en alguna posición en la que se tuviera que aplicar una regla, le gustaría que me quedara cerca para poder darle la información en español al jugador. ¡Imagínense estar parada en el sitio de salida del hoyo uno con Mickelson y Cabrera! La ovación que recibieron ambos, en particular Phil, fue increíble. Nos saludaron muy amablemente y al finalizar la ronda nos agradecieron por haberles acompañado.
Dentro de las cosas relevantes que hay que señalar, es que una vez que comienza el campeonato, éste queda en manos del Comité de Reglas. Cada grupo va con un árbitro y algunos grupos con un observador. Adicionalmente hay un grupo de árbitros itinerantes que supervisan el ritmo de juego y son los encargados de dar una segunda opinión en caso de que un árbitro así se los pida. Algunas veces significa que el árbitro físicamente se acerca para evaluar la situación y en otras solamente por radio se aclara la duda. Hay otro grupo encargado de la recepción de tarjetas y otro que aclara dudas sobre las reglas con la BBC y ESPN.
Adicionalmente hay “Marshalls” en toda la cancha. Recordemos que en ingles la palabra Marshall no significa árbitro. Algunos, principalmente socios de clubes de golf, están asignados en un lugar específico para ayudar a controlar al público y a ver en donde caen las pelotas; otros, miembros de las fuerzas armadas que donan su tiempo para trabajar en el campeonato, están designados a seguir a un grupo, en particular a los que atraen mucho público.
La verdad es que podría seguir escribiendo por horas y posiblemente no lograría darles una idea de la magnitud de la maquinaria que mueve un campeonato de este calibre.
Para el R&A es muy importante que sus invitados se sientan como en casa. Específicamente para los miembros del comité, hay un espacio equipado con una sala de estar (lounge), televisiones, un bar y un espacio para desayunar y almorzar. Este es el centro de reunión de los árbitros durante el evento, donde se crea un espacio para conocer y convivir con otros oficiales de reglas. La lista es bastante extensa: hay árbitros de todo el mundo que representan a sus federaciones/asociaciones, directores de la USGA, árbitros de la PGA y del Tour Europeo, etc. Tuve la oportunidad de conversar con directores del R&A, con el Presidente de la USGA y con el Director del Comité del Campeonato del Masters. Fue una semana intensa de Reglas con una experiencia que, definitivamente, jamás voy a olvidar. Es increíble ver la pasión que todas estas personas tienen por las reglas. Aunque la mayoría de los árbitros han sido invitados al Open varias veces, realmente existeun ambiente de alegría, compromiso y orgullo por ser parte de este evento.
Luego de una gran semana, el domingo después de la premiación, hubo un evento sólo para los miembros de Comité del Campeonato y del Comité de Reglas. Esta fue una cena de despedida y fue la última oportunidad de interactuar con el comité, con los árbitros, con el personal der R&A y de agradecerles todas sus atenciones. Finalmente, la edición 143 del Open había concluido con éxito y yo fui parte de su historia.