Este fin de semana se llevó a cabo el Abierto de Chile, fecha del PGA Tour Latinoamérica, en el Club de Golf Mapocho.
Para los que no saben, el PGA Latinoamérica, es la tercera división del PGA Tour. Luego un escalón más arriba, está el WEB.com, que hoy básicamente se ha consolidado como el Tour donde los norteamericanos –en su gran mayoría- clasifican para llegar al PGA Tour donde juega Joaquín. El Abierto de Chile daba puntaje para obtener cupos para el WEB.com, lo que se tradujo en un Field de jugadores que hace muchos años no teníamos en nuestro país. Lo anterior, sin considerar a 2 jugadores del PGA Tour: Joaquín, y Ángel Cabrera, con 3 victorias en el PGA Tour, entre las que se cuentan el US Open en 2007 y el Masters en 2009.
Una cancha de lujo, donde los mismos jugadores nos agradecían, ya que tienen pocas oportunidades de competir en clubes preparados especialmente para ocaciones como estas, con fairways angostos, roughs muy altos, viento, un trazado de 7.500 yardas, en otras palabras, una cancha exigente y muy desafiante.
Un público increíble, ya que en el transcurso de estos días vimos muchas familias, y una hinchada que no necesariamente son los golfistas tradicionales. Mi pregunta es ¿dónde estaban los golfistas del fin de semana? Los que quieren jugar todos los abiertos; los que reclaman porque no vienen grandes jugadores a nuestro país; y los padres de los niños que entrenan permanentemente, cuyos hijos no pudieron seguir a los futuros campeones de PGA Tour. A todos ellos les digo se perdieron un gran torneo, con scores increíbles, en una cancha que nada tiene que envidiarle a ninguna cancha en Europa o Estados Unidos. Además, se perdieron la oportunidad de ver a Felipe, a Mark, a Mito y a Joaco, nuestros ídolos.
Si Gary hubiera dado una clínica de futbol para niños, les aseguro, el público se hubiera abarrotado. Esto fue mejor, habían muchos Garys.
En fin, para que el fin de semana hubiera sido perfecto, solo nos faltó el público, los golfistas, ustedes. Esperemos que para la próxima no se lo pierdan.