Joaquín Niemann necesitaba una respuesta grande. Y la encontró en uno de los escenarios más exigentes del golf mundial.
Después de una primera ronda muy dura en Shinnecock Hills Golf Club, el chileno reaccionó este viernes con una tarjeta de 65 golpes (-5) en la segunda jornada del U.S. Open, resultado que le permitió superar el corte clasificatorio y mantenerse en competencia durante el fin de semana.
La remontada tuvo un valor especial por el contexto. Niemann había completado temprano su primera ronda con 78 golpes (+8), un score condicionado por un hoyo 6 que se transformó en una verdadera pesadilla. En ese par 4, el chileno envió dos salidas fuera de límites, luego quedó corto con su approach y terminó recibiendo una penalización de dos golpes por lanzar un palo, acción que la USGA consideró como “grave conducta inapropiada” bajo la Regla 1.2b. El resultado final fue un séptuple bogey, con un 11 en la tarjeta.
Lejos de quedar atrapado en ese incidente, Niemann cambió por completo la historia en la segunda vuelta. Su ronda de 65 golpes incluyó birdies en los hoyos 1, 2, 4, 5, 6, 11 y 13, y bogeys en el 3 y el 10. Fue una muestra de carácter, precisión y reacción competitiva, especialmente valiosa en un campo que rara vez permite recuperaciones limpias.
El chileno jugó los primeros nueve hoyos en 31 golpes (-4), un inicio determinante para borrar parte del daño acumulado el día anterior. En los 9 de regreso, volvió a bajar el par en el 11 y el 13, y desde ahí logró sostener el score para cerrar con 65 golpes, una de las mejores rondas del campeonato hasta el momento.
Con vueltas de 78 y 65, Niemann quedó con un acumulado de +3, suficiente para avanzar al fin de semana y seguir con vida en su séptima participación en el U.S. Open. Su mejor resultado previo en este campeonato fue un T23 en Winged Foot 2020, y esta semana vuelve a competir en un major luego de ingresar al field por su posición entre los mejores jugadores de LIV Golf.
La historia del día en Shinnecock, sin embargo, no estuvo solo en la reacción chilena. En la parte alta del tablero, Wyndham Clark se mantuvo como líder con un acumulado de -7, tras rondas de 64 y 69 golpes. El estadounidense, campeón del U.S. Open en 2023, vuelve a aparecer en una posición de privilegio dentro del campeonato que marcó el punto más alto de su carrera.
Shinnecock volvió a demostrar por qué el U.S. Open es considerado el examen más duro del calendario. El campo de Long Island, uno de los clubes fundadores de la USGA y sede histórica del campeonato, exige mucho más que buenos golpes. Sus fairways, sus vientos cruzados y sus greens con bordes falsos obligan a tomar decisiones bajo presión durante toda la ronda.
El U.S. Open todavía queda lejos de resolverse. Pero para Niemann, el viernes en Shinnecock dejó una señal importante: incluso después del golpe más duro, todavía hubo reacción.