Nunca es tarde para disfrutar de la vida y, por supuesto, del golf. Así lo demostró esta semana el estadounidense Gus Andreone, quien a sus 103 años logró hacer un Hoyo en Uno en el Palm Aire Country Club, en Sarasota, Florida.
Se trata de un récord mundial de longevidad que superó al que ostentaba desde 2007 la norteamericana Elsie McLean, quien logró esta hazaña a los 102 años.
Saliendo con su driver en un Par 3 de 113 yardas logró embocar la pelota de inmediato, completando su octavo ace en su trayectoria. “Los milagros se vuelven realidad en algunas ocasiones. Le pegué bien a la pelota, que dio bote a 30 yardas del hoyo antes de rodar y entrar”, comentó el afortunado miembro de la PGA of America desde 1939.
Andreone, veterano de la Segunda Guerra Mundial, juega golf tres veces a la semana y su hándicap es 18. Afirma que la fórmula para vivir tanto y bien no es muy compleja: “Sólo se trata de ser uno mismo, manteniendo tu ritmo propio. No apartarse de lo que uno acostumbra hacer”.
La varita mágica lo ha tocado varias veces, ganando en tres ocasiones la lotería. En 1977, cuando se jubiló decidió comprar semanalmente un boleto de la lotería por un dólar. Y en 1983 ganó un premio que consistía en recibir US$ 1.000 semanalmente por el resto de su vida.
Entonces decidió mudarse desde Ohio a Florida, donde volvió a ganar dos veces la lotería local, una vez llevándose US$ 21.000 y en otra oportunidad US$ 18.000. Sin duda, un hombre afortunado y feliz.