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Felipe Aguilar, Golfista profesional
“El golf me dio un camino para ser mejor persona de lo que pude haber sido”
Foto por: Chilegolf

Se formó deportivamente en su Valdivia natal y llegó a ser uno de los mejores representantes de esta disciplina en nuestro país, logrando además grandes triunfosinternacionales.Hoy, enfocado en su academia, nos cuenta su historia y sus próximos desafíos deportivos.

Tuve la suerte de tener un abuelo como Alfredo Schüller, en Valdivia. Él me mostró el golf, me enseñó a jugar cuando cumplí nueve años y me enseñó los valores de este deporte, como la competencia leal, la caballerosidad, el respeto y la honestidad. También me dijo que se crean grandes amistades a través del golf y hoy, de grande, me doy cuenta de eso. Jugábamos todos los fines de semana.

El golf me encantó como deporte de auto desafío: poder hacer lo que quisiera con la pelota de golf, que se levantara, volarao que se fuera lejos. Ese desafío personal fue lo que me llevó a jugar golf y a seguir en esto hasta hoy.

Patricio Pino fue mi primer profesor, quien me enseñó toda la parte técnica de este deporte. Recuerdo que mi papá me pasaba a dejar a las ocho de la mañana al Club de Golf Santa Elvira (hoy Valdivia G.C.) y me iba a buscar por la tarde. Yo llegaba a la casa de mi profesor, tomábamos desayuno juntos y después nos íbamos a trabajar. Él me consideraba un hijo más, me apañaba con todo lo que se me ocurría.

Pronto empecé a competir en los torneos en el sur, como el Abierto de Los Ríos, que se juega en Temuco, Osorno y Valdivia. También hacíamos muchas competencias interclubes en la zona sur. La primera vez que salí a competir fue a los once años: fui con mi abuelo a Concepción. Fue una experiencia buenísima, muy entretenida, y ahí tomé el gustito a empezar a viajar más.

Recuerdo que mi papá me dijo “si te va bien en el colegio, dejo que vayas a competir a Santiago”. Me subía al bus un martes para venirme a Santiago, jugaba los torneos tres o cuatro días, luego me subía al bus en la noche yel lunes ya estaba en clases. Todo eso me ayudó a desarrollar un carácter de mucha responsabilidad, porque tenía que manejar mis tiempos y ser responsable en el colegio para que me dejaran competir. Tenía súper claro que si no respondía en los estudios se me acababa el golf. Así pasó una vez:no me fue bien un semestre y mi papá dejó los palos colgados en la puerta de la casa,para que los viera todos los días sin poder tocarlos.

Como amateur jugué el Sudamericano Juvenil en Bolivia, donde gané en forma individual y Chile ganó por equipo. Fue uno de mis mayores logros de esa época. Luego fui campeón juvenil chileno, mejor jugador del Sur de Chile, pero haber ganado el Sudamericano Juvenil marcó para mí la gran diferencia.

A los 16 años me fui a aprender inglés a Estados Unidos como estudiante de intercambio, donde me quedé por más de un año. En el colegio me inscribí para jugar futbol, pero el entrenador también era el entrenador de golf, entonces cuando le conté que jugaba golf, me dijo “entonces juguemos golf”. Jugaba fútbol hasta diciembre, y luego me concentraba 100% en el golf. Tuve esa fortuna de haberlo conocido, haber entrado el equipo y jugar los torneos inter colegiales.

Tras mi regreso a Chile, entré a la Universidad a estudiar Ingeniería a pesar de que sabía que volvería a Estados Unidos. Estudié como tres meses, hasta que un examen se me topó con un campeonato de golf. Ahí dije: “Hasta luego, no vuelvo más a la Universidad porque lo mío es el golf”.

Me fui a la universidad en Estados Unidos, donde estaba enfocado en sacar mi carrera y en competir a nivel inter universitario. Despues de Graduado, me hice profesional. Jugué campeonatos menores, no me fue bien y regresé a Chile,retirado completamente del golf. Me dediqué a hacer otras cosas, armé mi propia empresa de puertas y ventanas de PVC. Luego conocí a Loreto, mi señora,y fue ella quien me motivó a volver a jugar. Saqué mi tarjeta para el Tour Europeo y no paré más. Yo creo que me faltaba esa madurez que no tuve antes.

El mayor logro personal y profesional de mi carrera fue haber llegado al Tour Europeo, manteniéndome estar ahí por doce o trece años en forma competitiva. En el Tour conseguí dos títulos, uno en Singapur y otro en Indonesia.

Los títulos siempre son importantes, pero lo mejor fue haber conocido a grandes personas. También haberme sentado como miembro en la mesa del directorio del Tour Europeo, como el primer sudamericano, junto con los mejores jugadores de la historia de Europa, tomando decisiones directas para el Tour. Eso creo que es un gran logro y reconocimiento de mis pares en el Tour Europeo, ya que los directores son elegidos por los jugadores.

Con el paso del tiempo, formé mi academia (AGUILAR GOLF) junto al profesor Hugo Contreras. Luego llegó Cristián Espinoza y Antonio Costa y con ellos empezamos a formar la academia de manera más estructurada, con gente dedicada 100% a la enseñanza. Tengo profesores que se han preparado afuera, siguen creciendo, viajan, toman cursos y están constantemente aprendiendo.

En lo personal, hago ciertos trabajos puntuales con jugadores que están en un nivel más desarrollado. Son trabajos arriba y alrededor del green, y juego corto, que era mi parte más débil cuando yo competía. Como tuve que tomar clases con profesores, aprendí mucho de la teoría y eso me ayudó para poder verlo de otra forma y transmitírselo a los chicos. Me gusta el coaching, especialmente con los más jóvenes porque son viscerales, aunque a veces hay que ponerles pie a tierra y explicarles el porqué de las cosas.

Me gusta enfocarme mucho más en la parte formativa, crear jugadores, traspasarles a los chicos los valores que me enseñó mi abuelo. El foco de la academia es crear grandes personas a través del golf, por sobre crear grandes golfistas. Queremos que el golfista sea una consecuencia de grandes personas con valoresque,independiente de que no quieran desarrollar el golf, le van a servir para lo que quieran hacer en su vida, valores como la disciplina, el trabajo, el respeto, voluntad, y honestidad.

Veo una nueva generación bien potente, pero creo que tienen un solo problema, que se refleja no solo en el golf sino en todo: es la intolerancia al fracaso y la poca paciencia. Los chicos quieren ver cosas inmediatas, cambios rápidos, entonces siempre tratamos de transmitirles que, si fuera así, habría muchos Tiger Woods. Les digo que tengan paciencia, que le pongan corazón y tiempo, que sean mucho menos viscerales y tomen las cosas con más calma.Es un trabajo lento, que demanda dedicación. Eso es lo que empieza a desgranar este embudo y llegan lejos los jugadores que tienen paciencia y ganas de seguir trabajando.

Creo que vienen grandes jugadores. Con el ejemplo de Joaquín Niemann, se abrió una gran masa de chicos que quieren empezar a jugar. Queremos que todos nuestros alumnos tengan la posibilidad de irse a estudiar a Estados Unidos con una beca deportiva;que tengan la posibilidad, si quieren, de seguir estudiando y jugando golf.

Nuestra academia hoy está en Hacienda Chicureo y en Las Brisas de Chicureo. A través de ella, lo que queremos es cambiar la enseñanza, transformándola en una experiencia. No queremos solamente hacer clases de golf. Cualquier persona que juegue o que haya sido buen golfista puede enseñar, pero la experiencia de golf la podemos entregar pocos. Queremos que sea algo entretenido y puedas decir “que bien lo pasé” y da lo mismo como le hayas pegado a la pelota.

Es importante que cada academia de golf siga especializándose y que cada profesor siga avanzando en su aprendizaje técnico. En nuestro caso, los profesores toman cursos cada año para conocer las nuevas tendencias. Estamos en constante crecimiento y uno de nuestros objetivos es transformarnos en una de las mejores academias de Sudamérica. Y no me refiero a tener gran cantidad de alumnos, sino que a ofrecer una experiencia de golf única.

Para quienes no conocen el golf, puedo decirles que es un deporte absolutamente desafiante. Quizá no es tanta adrenalina, pero te hace pensar, pone a prueba tu paciencia y tu capacidad de mejorar. Por lo menos alguna vez hay que agarrar un palo de golf para experimentar lo que se siente: pareciera que es fácil pegarle a la pelota, pero pegarle bien de manera consistente requiere mucha precisión.

Hoy en día hay facilidades para jugar golf. Existen actualmente canchas públicas y semi-púbicas donde sí se puede entrenar, donde puedes empezar a jugar golf. La Federación Chilena de Golf tiene como objetivo fomentar y dar mayor acceso al golf para el público.

El golf ha sido parte de mi vida completa. Tuve la fortuna de casarme con una mujer que me apoyó 100% y fue un cable a tierra muy potente. Todo lo que soy es directa o indirectamente por el golf: mis amigos, mis redes, mi señora, mis hijos, el lugar donde vivo, mis socios de la oficina y de la academia.

El golf me dio un camino para ser mejor persona de lo que pude haber sido, pero uno siempre sigue aprendiendo de sí mismo. El golf todavía me está enseñando cosas que tengo que ir mejorando como persona.

Para 2021 año quiero dedicar mucho tiempo a mis dos academias, trabajar con los chicos y tratar de llevarme a varios de ellos a la Universidad. Por otro lado, a la edad que tengo y compitiendo con jugadores como Joaco y con generaciones mucho menores que yo, tengo que ser racional y ver que no estoy capacitado para mantener un golf a un alto nivel como lo tenía antes o al mismo nivel de estos chicos. Entonces, quiero mantenerme bien físicamente, competitivamente, jugar un par de torneos europeos, y enfocarme para entrar al Senior Tour Europeo jugar en la escuela del Senior Tour de Estados Unidos. Hoy quiero prepararme bien.

Publicado el 17 de marzo, 2021
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