Falta poco para que comience una nueva versión del Abierto de Chile y nuevamente este año el escenario será el Club de Golf Los Leones, un campo que recibió a los mejores del PGA Tour Latinoamericano el año pasado y donde hubo un excelente nivel de jugadores.
Primer día. En la primera ronda todo puede pasar: alguien puede quedar puntero y después cae o bien entrega señales de quién puede ganar el torneo. En esta ocasión primaron ambas, porque el uruguayo Juan Ignacio Lizarralde partió liderando con una tarjeta de 66 golpes (-6), igual que el mexicano Armando Favela y el argentino Julio Zapata. Más atrás estaba el estadounidense Joel Dahmen con -5. Lo que ocurrió es que el charrúa se fue desvaneciendo en los días, no tanto para Zapata, mientras que los otros lucharon hasta el final para el título.
Segunda ronda. El trasandino Jorge Fernández-Valdés firmó un score impresionante de 62 impactos (-10) que lo dejó líder automáticamente con -14. A pesar de ello había amenazas desde atrás y el más cercano era Dahmen con -12. En ese momento las posiciones de los chilenos no eran las mejores como para meterse en los primeros puestos: Cristián León era el más destacable con -6 y desde atrás venía un impresionante Joaquín Niemann, que con un 68 (-4) en la segunda jornada apuntaba ser el mejor aficionado del certamen.
Tercera ronda. Fernández-Valdés hizo 71 (-1) para quedar -15 y mantenerse como único puntero, mientras que Dahmen caía levemente. Estos resultados lo aprovecharon otros jugadores, como el mexicano Favela, quien firmó una tarjeta de 66 (-6) para instalarse en el segundo puesto con -14.
Aparecían otros ese día como el estadounidense Brad Hopfinger, que quedaba -12, y el argentino Tommy Cocha, con -11. Mientras que a León se le abrió una pequeña puerta. Al terminar 69 (-3) estaba -9, lo que le daba una ilusión para acceder a la parte alta.
Ronda final. En el último día se vio una fuerte disputa por el título, especialmente en la parte decisiva. En los primeros nueve hoyos parecía que el argentino se llevaba el título fácilmente: hizo cinco birdies para quedar -20, mientras que Favela con un bogey se alejaba y comenzaba el regreso con -13, mientras los estadounidenses Dahmen y Hopfinger estaban -14 partiendo el 10.
Pero en el golf no hay nada inscrito hasta que finalice todo. En los segundos nueve Fernández cometió más de un error que le valieron un doble bogey y dos bogeys en el los primeros cuatro hoyos. De esa forma iba -16, mientras que el mexicano aprovechó ese desliz para hacer dos birdies. En ese momento quedaba a un golpe, mientras que uno de los norteamericanos también quedó a un impacto del líder.
Entonces los últimos hoyos iban a ser de miedo. Del 14 al 16 Fernández se mantuvo con -16, Dahmen (con un doble y dos birdies) siguió con -15 y Favela se subió en el 14 para llegar hasta la partida del 17 con -14. Y ese hoyo fue clave para el argentino, porque hizo birdie, mientras que sus rivales con pares se alejaron.
En el 18 Fernández llevaba tres tiros de ventaja sobre el mexicano y el estadounidense, quien iba una salida más adelante y terminó con -15 a la espera solamente de que el puntero cometiera un grave error. Ni el último birdie de Favela para terminar -15 impidió para que el trasandino se coronara campeón del Abierto con -17 en total.
En cuanto a los chilenos, Cristián León cumplió con una destacada actuación al terminar 6° con -12, mientras Joaquín Niemann ratificó ser uno de los aficionados más dominantes del último tiempo al finalizar 26° con -5 y quedar como el mejor aficionado por lejos en la tabla general.
Este año la competencia volverá a ser dura, con la presencia de los mejores golfistas del PGA Latinoamérica en la cancha de Los Leones, incluidos algunos de los jugadores nacionales que pasan por gran momento.