Para Jason Day el tiempo dio la razón. Es que claro, durante los últimos años consiguió figurar en la mayoría de los majors y este 2015 estuvo en todos cerca de ganar. Pero se cansó de solo acariciar la copa y este domingo la alzó en el PGA Championship, el último grande del año ganando con plena justicia.
El australiano estuvo sólido desde el primer día de competencia, pero sobre todo este último, donde tenía más presión: conservaba dos golpes de ventaja sobre Jordan Spieth antes de comenzar la cuarta ronda del torneo. Y la consistencia fue la que lo llevó a la cima, pues el estadounidense venía con hambre y no dejó que amenazaran su lugar privilegiado en toda la vuelta y con sus 67 golpes (-5) sacó tres de ventaja sobre el último ganador del Master y del US Open.
Las lágrimas finales del oceánico mostraron la emoción contenida por mucho tiempo. Su historia fue dura y al perder a los 12 años a su padre, su mama lo condujo al golf, el mejor camino que pudo haber tomado para dejar los malos momentos atrás.
Por eso al golfista el tiempo le dio la razón y con su -20 en las cuatro jornadas rompió el record como el mejor acumulado de un major, que hasta ahora tenían el propio Spieth y Tiger Woods con -18. Un gran ganador de principio a fin que tuvo un terrible rival al frente: el texano, quien a partir de este lunes aparecerá como el mejor jugador en el ranking mundial, seguido por Rory McIlroy y tercero precisamente Day. Con esto vemos a una nueva generación que protagoniza las nuevas rivalidades de este deporte.
En tanto, la tabla de posiciones del campeonato siguió con el tercer lugar para el sudafricano Branden Grace con -15, seguido en el cuarto por el inglés Justin Rose con -14 y quinto empatado el indio Anirban Lahiri y el norteamericano Brooks Koepka, ambos con -13.
Más atrás en el -12 hubo tres jugadores , entre ellos una gran Dustin Johnson, quien estuvo brillante este año. En algunos grandes estuvo cerca, sobre todo en el US Open, cuando salió segundo, pero durante esta semana partió como líder y hoy fue muy meritorio lo que hizo. En su vuelta partió con cuádruple bogey en el 1 y otro bogey en el 3, pero luego se las arregló para terminar -3 en la ronda, incluyendo tres eagles.
Y así es el golf. Para algunos el tiempo da la razón, siempre y cuando se practique con esfuerzo y humildad, como lo hizo Day que llorando recibió a su hija pequeña en el green del 18 para celebrar su primer major.