Uno de los momentos grabados en la historia del golf chileno continuará siendo el día en que Matías Domínguez embocó el putt en Pilar, Buenos Aires, en el primer Latin America Amateur Championship (LAAC) donde ganó su invitación al Masters del 2015.
Desde entonces, Matías decidió dedicarse a una carrera más tradicional, donde se desempeñó exitosamente en una institución financiera, y mantener el golf como una afición, pero hoy, casi 6 años después, eso cambia y Domínguez se vuelve a presentar al mundo competitivo del golf.
El ex jugador de Texas Tech University se encontró en un momento donde comenzó a buscar nuevos desafíos y, dentro de esa búsqueda, renace la idea de convertirse en profesional en el deporte que siempre tuvo más presencia en su vida: “Sentí que ya había cumplido una etapa en la parte profesional y empecé a mirar las alternativas. Encontré que este era el último momento y me siento con ganas de empujar este nuevo desafío y darle una oportunidad”, cuenta Matías.

Buscando distintas alternativas, esta fue lejos la que más le llamó a Matías, quien agrega que miró la oportunidad por todas partes, pero este desafío fue el que más lo motivó como su próximo objetivo.
Sin duda, pasar de un cargo profesional tradicional como en el que estaba, al que aspira Domínguez ahora es un gran cambio, pero afortunadamente el golfista cuenta que ha tenido mucho apoyo. “He tenido mucho apoyo por todos lados, tanto como mi equipo de trabajo, los clubes me han abierto las puertas, siempre cumpliendo con los protocolos, pero donde no soy socio les comenté mi proyecto, me abrieron las puertas y se lo agradezco mucho”.
Aun así, no siempre ha sido fácil, agrega Matías, “Todos han pasado por una cuarentena, es difícil mantener práctica constante y no hay competencia, entonces ahora sigo con lo que para mi es un bajo nivel en la parte técnica, pero estoy tratando de recuperar la parte física durante este tiempo, que para mi es importante”.
Aunque la situación pandemia pone un freno en parte del desarrollo del objetivo de Matías, su equipo está casi completamente definido ya, y cuenta con gran apoyo de su parte. “En la parte técnica voy a seguir trabajando con Enrique Carballeda, mi entrenador de toda la vida. La parte física y mental la voy a trabajar con Alex Avetikian, que siempre fue mi preparador físico y con ellos estuve en mi mejor momento como golfista, y una parte de kinesioterapia, nutrición y recuperación con ‘KIFIT’, quienes me abrieron sus puertas”.
Adicionalmente, Domínguez espera poder incluir a su amigo de toda la vida al equipo: “Ojalá en algún futuro poder subir a Benja Etchebarne quien fue mi caddie para el Masters y trabajar con él también”.

El jugador del Prince of Wales Country Club ya tiene claro sus objetivos, y se comienza a preparar, en conjunto con su equipo, para lograr entrar a un tour relevante y agarrar status, ya sea por el PGA Tour Latinoamérica, Korn Ferry Tour, European Tour, pero “siempre apuntando a lo más alto y lograr tener un tour para el próximo año”.
Un jugador con mucha experiencia competitiva, también nos cuenta sobre sus mejores recuerdos como aficionado: “Son muchos. La primera experiencia de Copa Andes, meter el putt para ganar el LAAC, el mismo recuerdo de pegar en el tee de Augusta, son recuerdos que quedan ahí para siempre y se me llegan a parar los pelos cada vez que pienso en ellos”, cuenta Matías.
Ahora bien, hay uno que destaca dentro de todos; cuando le ganó a Jordan Spieth. “Estábamos definiendo Regionals y tenía un tiro de locos con Spieth al lado quien estaba en el fairway y yo desde el bunker con viento para el otro lado y árboles entremedio. Pegué un tirazo y todo el mundo me pedía autógrafos, gritaban y a Spieth nada. Le terminé ganando”. No muchos pueden decir que le han ganado a un Masters Champion y a un número uno del mundo, pero Matías si.
Con un historial muy importante en el golf, el ex alumno de Texas Tech está determinado en lograr este nuevo desafío profesional al que se enfrentará próximamente en su carrera, que sin duda, será una gran experiencia.
Preparándose física y mentalmente, Matías Domínguez está enfocado en volver con todo al golf profesional y de finalmente darle una oportunidad al sueño que siempre tuvo por cumplir.