El torneo más antiguo del mundo en el golf está a punto de comenzar. Este jueves parte la versión 144 del tradicional The Open Championship, conocido como el British Open, que abrirá sus puertas en la cancha original de esta competencia: el Old Course de St. Andrews.
Nuevamente los mejores jugadores del mundo se medirán en la cuna del golf, un escenario donde pasaron leyendas y donde cada ganador se convierte en una. Este campo es el que ha acogido más veces el tercer major de la temporada y desde 1990 se juega cada cinco años en estos links. Como siempre reunirá a los mejores y por más que hayan candidatos, simplemente ganará el mejor y ese no siempre es quien llega con favoritismo.
Pero hay propuestas de candidatos y quienes arriban con ese cartel son varios, Jordan Spieth entre ellos. El estadounidense se adjudicó los primero dos grandes del año, el Masters de Augusta y el US Open. Este domingo, además, se llevó el título en el John Deere Classic del PGA Tour y no sería sorpresa si el tejano llega a lo más alto, porque ya viene demostrando que a sus 21 años no tiene techo.
Por su parte, su compatriota Rickie Fowler viene de la mejor forma a Escocia. Y su juego ya se acostumbró a este tipo de canchas, porque el domingo se llevó el Aberdeen Asset Management Scottish Open. Además, durante el año pasado en el Abierto Británico obtuvo el segundo lugar, detrás del Nº1 del mundo, el norilandés Rory McIlroy, quien no podrá defender su trofeo al romperse los ligamentos del tobillo izquierdo.
Y la lista sigue. Justin Rose, Adam Scott, Sergio García y varios de los participantes del Viejo Continente. Ellos también responden en estas circunstancias, ya que es el único major que se juega en sus tierras. Eso sí, un europeo no gana hace cinco versiones en St.Andrews, desde que Nick Faldo se llevara la Claret Jug en 1990.
De todas maneras, habrá una dura pelea en el campeonato, donde quizás los nombrados registren su nombre en lo alto u otro golfista dé la sorpresa. No se sabe qué sucederá, pero lo que sí pasará es el retiro de un grande, ya que el norteamericano Tom Watson dirá adiós cuando finalice su participación.
Y así, tendremos cuatro días intensos de golf, en un escenario tradicional que refleja la verdadera esencia de este deporte. A pesar de que los jugadores lucharán por una bolsa US $9.200.000 en premios, más que todo irán a buscar un logro que muy pocos han alcanzado y que muchos envidian.