Durante la jornada de este domingo, a los 67 años de edad, falleció el golfista argentino Eduardo "Gato" Romero. Un ícono del deporte latinoamericano. Profesional desde 1980, se convirtió en uno de los embajadores más importantes de la región, ganando un total de 74 títulos en su carrera, incluyendo el Abierto de Chile de 1984.
Su primer triunfo en el circuito europeo fue el Lancome Trophy (1989), destacando también las victorias obtenidas en el Abierto de Florencia (1990) y el Abierto de España (1991), superando en un espectacular playoff al legendario -y admirado- Severiano Ballesteros.

Además, pudo imponerse en el Abierto de Escocia de 2002, convirtiéndose -en ese entonces- en el tercer jugador de mayor edad en conseguir un triunfo en la gira por detrás de nombres como Des Smyth y Neil Coles.
Además, apenas cumplió los 50 años, recibió invitaciones para jugar en el Champions Tour. Ahí, ganó el Jeld Wen Tradition, el primer torneo que disputó, para luego dejar su gran huella al imponerse en el U.S. Open Senior de 2008, con 54 años y ante un marco espectacular en el Broadmoor Golf Club de Colorado.
Nació y vivió por y para el golf. Hijo de caddie, siempre estuvo vinculado a nuestro deporte en su natal Villa Allende, siempre estuvo dispuesto a promover la masificación y a dar a conocer el golf, para sacarle el estigma de deporte de elite, especialmente después de incursionar en la política hasta convertirse en intendente de su ciudad natal.

Un jugador recto, con un corazón grande y que dejó una huella imborrable en el golf de nuestra región fue Eduardo Romero. Su legado se preservará en el tiempo y se fortalecerá con las futuras generaciones.
Desde la Federación Chilena de Golf, extendemos nuestro mensaje de condolencias y nuestro abrazo fraterno a familiares y amigos de Romero, así como a toda la comunidad del golf argentino.