Este jueves comienza el PGA Championship, cuarto y último major del año y que para varios jugadores es la última chance de salvar el año.
Uno que no ha ganado ningún torneo grande esta temporada, pese a ser el N°1 del mundo, es Rory McIlroy. El norirlandés jugó los dos primeros y una amenaza se puso en frente de él: Jordan Spieth, quien ganó el Masters y el US Open. Después, en The Open, no pudo estar presente por una grave lesión en el tobillo. Y justamente esta semana no solamente hará su reestreno, sino que también defenderá el título a partir de este jueves en el estado de Wisconsin.
Spieth, por su parte, ha tenido un excelente año, porque tras coronarse en los dos primeros majors estuvo cerca de ganar el British. Ahora quiere conseguir su primer trofeo en el PGA Championship, pero no será nada fácil.
El Whistling Straits, cancha donde se disputará el certamen, está al borde del lago Michigan, donde si sopla fuerte el viento puede sacar de juego a los golfistas. Además, hay bunkers por todos lados. Tiene 976 en total, es decir, hay 54 por cada hoyo.
Esta será la tercera oportunidad en que se disputa el PGA Championship en este escenario en los últimos 12 años. La última vez, en 2010, Dustin Johnson lideraba el certamen cuando tuvo dos golpes de castigo en el hoyo 18 de la ronda final por tocar la arena con la cabeza del palo en un bunker que él pensó era sólo un terreno de tránsito de personas. Eso le privó de ir a desempate acompañado de Bubba Watson y Martin Kaymer, siendo el alemán quien se llevó el trofeo.
Por su parte, este certamen trae otros condimentos y a otro Tiger Woods también. El ex N°1 del planeta por años vive una dura transición en su juego y actualmente está en el número 278 del ranking mundial. Pero esa es una estadística que nadie se la puede sacar en cara, porque sigue siendo el participante con más majors obtenidos con 14 de los cuales cuatro lo consiguió en el PGA Championship.
Por último, esta es la última oportunidad para los europeos de ganar un grande este año. Lo han hecho sólo estadounidenses y si lo logran de nuevo este domingo repetirán el registro que no se alcanza desde 1982.