Después de 17 años, un jugador europeo se enfunda la legendaria chaqueta verde. Danny Willet hizo historia este domingo en Augusta National, convirtiéndose en el segundo jugador inglés en la historia que gana el Masters.
Willet, que ocupa el 12º lugar en el ranking mundial, sorprendió al romper el idilio de Jordan Spieth con el torneo, con una impecable ronda de 5 birdies, sin bogeys que le permitió ganar el torneo en apenas su segunda participación.
El británico, cuya participación en Augusta National estaba en duda hace dos semanas por el inminente nacimiento de su hijo Zach Willet, terminó aprovechando los desaciertos de Spieth y el resto de sus rivales, para tomar ventaja y emerger como líder en un evento que parecía repetir el ganador de 2015.
Spieth comenzó la defensa de su liderato con birdie en el 2. El texano embocó bogey en el 5 y pudo recuperarse con 4 birdies seguidos. Sin embargo, la debacle para el campeón defensor llegaría con bogeys consecutivos en el 10 y 11 para luego terminar el 12 con +4, tirando la pelota dos veces al hazard de agua y luego errar en el approach, terminando en el búnker.
La jornada dominical en Augusta National regaló dos hoyos en uno. Uno de Shane Lowry (16º) y otro de Davis Love III (17º), ambos en el 16.
El amateur más destacado fue el estadounidense Bryson DeChambeau. El joven terminó con +5, mientras que por los latinoamericanos, el argentino Emiliano Grillo entregó una tarjeta de par que lo dejó dentro del top 20 del torneo (T17), mientras que su compatriota Ángel Cabrera tuvo complicaciones, terminando con +3 el último día del evento (+6 para el torneo), quedando relegado a la 27° posición.
De esta manera, cierra el telón del primer Major del año, superando todas las expectativas y mostrando un nivel de dificultad muy elevado que se evidenció en los diferentes cambios en el leaderboard general del campeonato.