Matías Domínguez se levantó temprano el jueves, día de primera ronda en el Masters de Augusta. Su objetivo principal, después de realizar el calentamiento acostumbrado, era ver a tres figuras históricas del golf mundial, Arnold Palmer, Jack Nickalus y Gary Player, el treesome que dio inicio oficial al Masters de Augusta.
“Fue algo realmente increíble verlos a ellos. Y luego tuve una buena práctica antes de salir a la cancha. Camino al primer tee todos comenzaron a aplaudir e iba muy nervioso. Pero cuando fue mi turno de dar el primer golpe todo estuvo más tranquilo”, comentó.
Matías estuvo acompañado todo su recorrido por la familia, amigos y por sus compañeros más antiguos de la universidad, algo que lo tenía muy contento. “Ver ahí a los partners de los últimos cuatro años fue muy bueno”, dijo.
En cuanto a su vuelta en el Augusta National fue difícil, pero logró salvar muchas dificultades para un cuatro más satisfactorio. “Para la segunda ronda voy a jugar un poco más agresivo, voy a buscar tener más opciones de birdie”, afirmó.