Patrick Reed confirmó el buen momento que tuvo esta semana en Augusta National, y después de sufrirlo hasta el final, se pudo consagrar y quedarse con el título que representa el primer major de su carrera, nada más y nada menos que en el Masters.
El norteamericano de 27 años llegó a la ronda final con una ventaja de tres golpes sobre el segundo puesto. Ya se había adueñado del primer lugar desde la segunda ronda y sabía que era un desafío intenso enfrentar la ronda final ante el acecho de jugadores de gran calidad y experiencia como Rickie Fowler, Jordan Spieth y Rory McIlroy.
De los tres, el primero en salir de carrera fue el norirlandés, que no estuvo fino sobre el green y desde el tee. Sin embargo, Spieth y Fowler no renunciaron al suelo de ganar el torneo y se inspiraron para lograr potentes rondas de 64 y 67 respectivamente, que mantuvieron en vilo a los espectadores hasta el último putt del torneo.
Incluso, Spieth estuvo a tiro de igualar la mayor remontada en la historia del Masters, pero el bogey al 18 le quitó la posibilidad no sólo de aumentar la presión, sino de igualar el record de cancha de Augusta National (63).
Se sabe que el Masters comienza realmente en los últimos nueve hoyos de la ronda final, y Reed pudo reaccionar a tiempo, con un birdie clave al 12 que lo llenó de confianza y lo impulsó para terminar con una vuelta de -1, que al final sirvió para marcar la diferencia.
De esta manera, el jugador que también fue figura en la última edición de la Ryder para el equipo estadounidense, da un paso importante para su carrera que puede servir para llevarlo a conquistar más logros, así que hay que estar atentos de lo que pueda lograr en los próximos majors.