Durante la semana pasada fuimos testigos de dos casos de comportamiento muy dispar en el tour. Mientras Rickie Fowler nos dio una clase de etiqueta que dejó sorprendido al mundo entero en el WM Phoenix Open y que además solo nos hizo quererlo más. Sergio García fue descalificado por el European Tour por mal comportamiento en la cancha y por romper intencionalmente al menos 5 greens con los zapatos.
Aunque no tenemos imágenes, al parecer fue tan evidente la “calentura” de García, que los jugadores que iban detrás de él se quejaron por las marcas que el jugador español dejó en los greens, las que hoy con las nuevas reglas se pueden arreglar, pero a todas luces esta parte de la cancha es considerada sagrada, por los que los oficiales no les tembló la mano al sancionarlo.
No es primera vez que una situación como esta le pasa a García, 39 años, padre, ganador del Masters del 2017 y jugador del año del European Tour de ese mismo año, una verdadera vergüenza.
Rickie, en cambio, se transformó este domingo en un verdadero ejemplo para los niños. Se cayó al agua con un approach tonto, hizo su drop con castigo, la pelota se movió y volvió a caer al agua, tuvo un nuevo castigo, sin embargo, el con una dignidad impresionante, sin decir ni un garabato, ni tirar un palo, ni siquiera pegarle al suelo, hizo su tiro y cerró con un doble bogey digno de aplausos. Sin duda Rickie con sus camisas de surfista, y sus tenidas locas, seguirá aumentando sus fans, y seguramente veremos las canchas teñirse de naranja esta temporada. Bien por Rickie, ojalá yo pudiera ser como tú.