A poco más de una semana que comience el British Open un importante participante no podrá estar en el major de mayor tradición. El Nº1 del mundo, el norilandés Rory McIlroy, se rompió los ligamentos del tobillo izquierdo y se descartó su presencia en St. Andrews para defender el título que consiguió el año pasado.
Todo empezó este sábado cuando el golfista jugó un partido de fútbol con sus amigos. Ahí se lesionó para ser una importante baja en la temporada de verano en el hemisferio norte, aunque aún no tiene claro cuánto tardará su recuperación. “La ruptura total del ligamento del tobillo izquierdo con afectación (está dañada) a la cápsula de la articulación jugando al fútbol con amigos el sábado. Estoy en tratamiento y voy día a día y trabajando duro para volver a competir lo antes posible”, explicó el deportista a través de su cuenta de Instagram.
Rory, tercer jugador de la historia que ha ganado tres “grandes” a los 25 años, se quedará afuera del próximo torneo del European que es la antesala del Open Británico, el Open de Escocia. Por su puesto también es baja para el WGC Bridgestone Invitational y el PGA Championship, donde tampoco podrá defender su victoria de 2014.
Así, su atracción por el balonpié le pasó la cuenta a McIlroy, una lección que tienen que tener en cuenta los jóvenes golfistas a la hora de practicar este deporte.