Un muy buen sabor de boca dejó la tercera ronda del Junior Orange Bowl para Florencia Dufey y Simón Roessler, quienes lograron una mejoría importante en su juego, la cual se vio reflejada en sus scores, firmando ambos tarjetas de par de cancha que los mantienen bien parados en el prestigioso evento que se disputa en Coral Gables.
Comenzamos revisando lo que fue el accionar de Florencia, que se mantuvo pareja y con destellos importantes en los primeros dos tercios de su vuelta. De hecho, en su hoyo 12 (salió por el 10) estaba tres bajo par, producto de tres buenos birdies. Sin embargo, se complicó en el cierre sumando dos bogeys y un doble que la dejó con uno sobre par y acumulado de +8.
“Hoy jugué muy bien, sobre todo la primera vuelta. Hice buenos tiros a green, lo que me permitió darme oportunidades y hacer buenos birdies”, comenzó analizando la jugadora nacional que, a falta de una ronda para terminar el torneo, está a dos golpes del Top 10.
“Creo que para mañana es importante poder hacer los ajustes para mejorar el approach, que estuvo un poco débil el día de hoy”, finalizó Dufey, que ocupa el 12° puesto del tablero.
Por otro lado, Simón Roessler también mejoró. Después de ser autocrítico el día de ayer, en el que reconoció los puntos que tenía que mejorar, hoy pudo ajustarse y sentirse más cómodo en cancha, jugando para uno sobre par, score que le permite escalar cinco puestos para ubicarse T25 en el tablero.
El chileno comenzó con birdie al 1, pero después sumó bogeys en las banderas del 2, 4, 6 y 19 para llegar a un parcial de +3 en el día. Sin embargo, tuvo la capacidad de recuperarse, mostrando resiliencia y actitud para cerrar con sendos birdies al 13 y 15 que lo dejan con mejores sensaciones de cara a la ronda final.
Este jueves se define el torneo en Coral Gables, en una jornada que se espera sea exigente, como ha sido la tónica durante todo el torneo.