Había sido un comienzo que permitía mirar con optimismo las estadísticas finales de su participación en el BMW Masters. Birdies en los hoyos 11, 13 y 15 y sólo un bogey en el 12 (salió del hoyo 10) daban cuenta de un Felipe Aguilar inspirado para cerrar su participación en el BMW Masters de Shanghai. Pero un bogey en la bandera 18 puso una campanada de alerta.
De todos modos, un recorrido de ida en 35 (-1) permitía sacar cuentas alegres al golfista Nº1 de Chile. Pero los últimos nueve hoyos tenían una desagradable sorpresa preparada. Siete pares entre las banderas 1 y 7 daban cuenta de un andar consistente, pero un doble bogey en el hoyo 8 y un triple bogey en el 9 sacudieron las esperanzas del jugador de Marbella Country Club.
"Fue decepcionante la forma en que cerré este torneo. Jugué de manera aceptable los primeros nueve hoyos y me mantuve así hasta que vino el desastre. Nadie quiere terminar un torneo de la manera que lo hice, pero es parte del oficio y uno debe saber reponerse de estas situaciones", afirmó Aguilar. "No me queda más que dar vuelta la página, poner la atención en el torneo que se avecina y prepararme de la mejor manera para tener una buena actuación", finalizó.
Con esta actuación, el chileno finalizó 59º en la competencia disputada en Lake Malaren Golf Club y, peor aún, cayó al lugar 61 de la Race to Dubai, ubicación que lo dejaría fuera del último y millonario torneo reservado a los 60 mejores.
El ganador del BMW Masters fue el alemán Marcel Siem, quien venció en playoff al inglés Ross Fisher y al francés Alexander Levy, con quienes había empatado en 272 golpes (-16) los 72 hoyos.
La siguiente estaciçón de Felipe Aguilar será el WGC-HSBC Champions, en el Sheshan International Golf Club de Shanghai, que reparte 8,5 millones de dólares en premios.